El dilema del pricing en agencias
Cada modelo de facturación tiene incentivos diferentes. El que elijas determina cómo trabajas, cuánto ganas y qué tipo de clientes atraes. Elegir mal te deja esclavo de tu propio negocio.
Facturación por horas
El modelo tradicional. Ventajas: simple de calcular, compensa el trabajo extra. Desventajas: penaliza la eficiencia, limita ingresos techo, el cliente cuestiona cada hora. Adecuado para troubleshooting y soporte.
Facturación por proyecto
Precio fijo por entregable. Ventajas: el cliente sabe lo que paga, incentiva eficiencia. Desventajas: riesgo de scope creep, si el proyecto es más complejo de lo esperado, pierdes dinero.
Facturación por valor
Cobras según el valor generado. Ejemplo: % del incremento de ingresos que tu trabajo genera. Ventajas: ingresos ilimitados, alineación total con el cliente. Desventajas: difícil de medir, requiere mucha confianza.
Facturación por resultados (performance-based)
Cobras solo si consigues resultados. Ejemplo: coste por lead generado. Ventajas: muy atractivo para clientes, te diferencia. Desventajas: alto riesgo, flujo de caja impredecible.
El modelo híbrido más usado
Fee base reducido + bonus por resultados. Lo mejor de ambos mundos: ingresos estables cubren tus costes, bonus alinean incentivos. Ejemplo: 3.000€/mes + 10% del revenue generado.
Cómo migrar de modelo
Empieza con proyecto para construir confianza. Luego propón un modelo de valor basado en los resultados conseguidos. Usa datos de los primeros meses para justificar el cambio.
En Vynta trabajamos con modelos de facturación flexibles. Te ayudamos a diseñar el pricing que maximice tus ingresos y atraiga a los mejores clientes para tu agencia.